No es el tema más fácil de hablar, pero justo por eso conviene pensarlo con antelación, con calma y sin prisas. El seguro de decesos es muy habitual en España y, para un expatriado, tiene un sentido especial. No va de miedo, va de cuidar a los tuyos.
Qué es un seguro de decesos
El seguro de decesos se encarga de organizar y pagar el funeral, además de ayudar a la familia en un momento difícil. En España es un tipo de seguro habitual y respetado: la gente lo contrata para evitar a los suyos las gestiones y los gastos justo cuando ya están pasándolo mal.
Por qué importa especialmente a un expatriado
Viviendo lejos del país de origen, rara vez pensamos en el peor escenario. Pero aquí el expatriado tiene un matiz:
- la póliza puede cubrir el traslado (repatriación) al país de origen;
- de la organización se encarga la aseguradora, no unos familiares desorientados en un país ajeno;
- muchos programas funcionan también en el extranjero, por ejemplo en viajes de hasta 90 días con un límite médico.
Para quien vive entre países, es una forma de tener la tranquilidad de que, pase donde pase, los suyos no se quedarán solos con una gestión dura en otro idioma.
Qué suele incluir
- el conjunto completo de servicios funerarios y libre elección de funeraria;
- traslados y gestiones administrativas;
- ayuda con trámites y gestiones de la herencia;
- asesoramiento legal;
- apoyo psicológico a la familia.
De qué trata en realidad
El seguro de decesos no va de algo sombrío. Va de cuidado: quitas por adelantado a los tuyos aquello que les costaría afrontar en el momento de una pérdida. Una decisión silenciosa, pero muy humana.
Cuánto cuesta
El precio depende de la edad y del programa elegido, así que se calcula de forma individual. Estas pólizas suelen ser asequibles, y el cálculo es gratuito y no compromete a nada.
¿Quieres entender con calma cómo sería este seguro para ti o para tus padres? Pregúntanos en el chat: te ayudamos a ver las opciones y preparamos un cálculo gratuito con un gestor, sin compromiso.